Pese a que el indicador de calidad de cartera de la banca colombiana se encuentra en uno de los niveles más bajos de los últimos años, 3 por ciento, los banqueros se encuentran en alerta por los efectos que pueda tener sobre esta el menor crecimiento esperado de la economía este año.

Para Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, presidente del Grupo Aval, los efectos de la caída en los precios del petróleo ya se empezaron a notar sobre la cartera del sistema financiero, en especial en el leasing.

Hoy, las deudas atrasadas de los colombianos superan los 10 billones de pesos y crecen a un mayor ritmo que la colocación de nuevos préstamos, según la Superintendencia Financiera.

Sin embargo, por cada 100 pesos que tienen prestados hoy los bancos, solo tres se encuentran en mora. Es, después de los 2,50 pesos registrados en diciembre del 2011, uno de los indicadores más bajos que ha tenido el sistema financiero colombiano en cuanto a deudas atrasadas se refiere. El dato más elevado, 16,3 pesos en mora por cada 100 pesos prestados, se registró en noviembre de 1999, en medio de la más aguda crisis económica y financiera que haya vivido el país en los últimos 25 años.

Un deterioro de esos niveles, dicen los banqueros, difícilmente podría presentarse de nuevo porque tanto autoridades como las propias entidades aprendieron de esa mala experiencia, se tomaron medidas regulatorias y se implementaron mecanismos, como el Sistema de Administración de Riesgos Crediticios (Sarc) para evitar que eso se repitiera.

Mauricio Angulo, director de Experian Latinoamérica, firma que maneja una de las mayores centrales de riesgo del país (DataCrédito), dice que, incluso las personas aprendieron de ese hecho, razón por la que hoy en día son más mesurados en materia crediticia cuando perciben que su situación económica tiende a complicarse. Y es que ante una inminente desaceleración de la economía colombiana, que pasará de crecer 4,7 por ciento en el 2014 a alrededor del 3,5 por ciento este año, hay quienes creen que eso se reflejará no solo en una disminución en la colocación de nuevos créditos, sino también en la calidad de la cartera.

“Creo que el daño que se iba a ver (con la descolgada del precio del crudo) es más en el sector del petróleo, pero no en los productores, oleoductos ni estaciones de servicio, sino en las empresas que prestan sus servicios a esa industria, como sismología, geología y taladros. Esas compañías se han visto afectadas y el resultado de eso se evidencia en el deterioro de la cartera del leasing”, precisó Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, el presidente de Aval.

Un reciente análisis del centro de estudios Fedesarrollo corrobora lo dicho por el banquero. “Durante los últimos doce meses, el índice de calidad de la cartera de leasing se ha deteriorado cerca de 1,4 puntos porcentuales”, precisa Fedesarrollo. Advierte que, en el 2014, la cartera vencida de leasing mantuvo una leve tendencia al alza, aunque con una corrección en el cuarto trimestre del año, y que en diciembre de ese año la mayoría de las entidades analizadas registraron un deterioro en el indicador de calidad de la cartera del arrendamiento financiero respecto al mismo mes del año anterior.

Lo que muestran también las estadísticas de la Superfinanciera es que, desde mayo del año pasado, la cartera vencida de las entidades crece a un mayor ritmo que la colocación de nuevos préstamos y la diferencia entre una y otra se ha ido ensanchando mes a mes. De 0,5 puntos porcentuales en mayo del 2014 pasó a más de 5 puntos porcentuales en la actualidad. Pese a esto, Superfinanciera sostiene que esto se da en medio de unos indicadores de calidad y cobertura de cartera adecuados.

El indicador de calidad de la cartera comercial e hipotecaria está en 2,3 y 2,1 por ciento, respectivamente; el de consumo en 4,6 por ciento, mientras que el del microcrédito, en 7,6 por ciento.

En cuanto a la cobertura, la Superintendencia Finaciera indica que por cada 100 pesos prestados en mora, los bancos tienen cerca de 150 pesos para responder en caso de que esos recursos no se puedan recuperar (provisiones).

Efecto marginal por el petróleo

Luego de una revisión a la cartera bancaria, la Superfinanciera encontró que las deudas del sector energético, en especial la de las petroleras, no son significativas, por lo que, de materializarse algún riesgo derivado de la actual coyuntura de bajos precios del crudo, este sería marginal.

Juana Téllez, economista jefe del BBVA, dice que “hasta el momento no se ven signos de deterioro en la cartera y esperamos que, si se dan, sean marginales en la calidad de algunos tipos de cartera. Hay buenas perspectivas del empleo”.

Países de Latinoamérica donde están los clientes más cumplidos

Aunque la calidad de la cartera de la banca colombiana hoy es una de las más saludables de los últimos años, 3 por ciento, lo cual demuestra el interés de los deudores en mantener al día sus obligaciones financieras, ese nivel no es el más bajo en Latinoamérica.

Entre menor sea este indicador mejor será la calidad de la cartera de un establecimiento financiero, pues significa que el volumen de préstamos impagos o atrasados es bajo.

Cifras recientes de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) señalan que Colombia está entre un grupo de cinco países, junto con Ecuador, México, Honduras y Brasil, en que el indicador de calidad está por encima del 3 por ciento.

De hecho, Brasil tiene en la actualidad un indicador de calidad de cartera del 5 por ciento, el más alto del grupo de 18 naciones analizadas por Felaban. En ese orden le siguen Honduras, con cerca de 4 por ciento y México, con un índice de 3,41 por ciento.

El mismo informe muestra que es en Venezuela, Nicaragua y Panamá donde están los clientes más cumplidos, cuando de deudas con la banca se trata. En esos países el indicador de calidad de la cartera es de 0,5; 1,03 y 1,07 por ciento, respectivamente.

CARLOS ARTURO GARCÍA
Redacción Economía y Negocios
El Tiempo