Un acceso más amplio al dinero digital: ¿cómo transforma Bre‑B la inclusión financiera en Colombia?
- ¿Qué oportunidades abre Bre‑B para quienes hoy no tienen cuenta bancaria o no están bancarizados formalmente?
Bre‑B está diseñado para facilitar el acceso a servicios de pago inmediato a personas que hoy pueden estar por fuera del sistema financiero formal o que lo usan de manera limitada. A través de lo que se conoce como “llaves” (identificadores como número de celular, cédula, correo electrónico o alias alfanumérico) cualquier persona podrá recibir y enviar dinero de manera digital, sin necesidad de conocer el número de cuenta de ahorros del destinatario ni de contar con una aplicación específica para ello, únicamente la de la entidad bancaria donde tiene su cuenta de ahorros.
Esta solución es especialmente relevante para cerrar brechas, considerando que, 4 de cada 10 colombianos aún no utilizan medios de pago digitales de manera habitual. Bre‑B habilita además el uso de cuentas de trámite simplificado y depósitos de bajo monto, lo cual facilita la vinculación de población de menores ingresos o en zonas donde la infraestructura física de las entidades financieras es limitada.
Se estima que más de 5,1 millones de personas se integrarán al sistema financiero en los próximos tres años gracias a este sistema, que habilitará más de 36 millones de llaves activas en su primera fase de implementación, de las cuales ya 8 millones se han inscrito desde el 14 de julio de 2025.
- ¿Este sistema permitirá recibir o enviar dinero solo con un número de cédula o teléfono, sin intermediarios financieros?
Uno de los principales atributos de Bre‑B es su facilidad de uso. Las transferencias se pueden realizar introduciendo únicamente una llave o escaneando un código QR, sin necesidad de contraseñas o autenticaciones complejas. Las operaciones se ejecutan en menos de 20 segundos, todos los días del año y a cualquier hora, con un límite de hasta 1.000 UVB por transacción (alrededor de 11,5 millones de pesos).
Este modelo “cuenta a cuenta” busca que los pagos se realicen de forma directa, segura y sin pasos innecesarios. El sistema incorpora además una interfaz de usuario estandarizada, es decir que todas las aplicaciones de las entidades participantes cuentan con una “Zona Bre‑B” de fácil acceso, donde el usuario podrá registrar su llave, hacer transferencias y consultar sus movimientos con una experiencia unificada.
- ¿Cómo se articula Bre‑B con las fintech o billeteras digitales para llegar a regiones apartadas?
Bre‑B ha sido diseñado con base en una arquitectura federada y centralizada que permite la participación de bancos, fintech, billeteras digitales y SEDPE, asegurando interoperabilidad técnica y funcional. Esto significa que entidades pequeñas, incluso aquellas no bancarias, pueden conectarse a la red sin necesidad de desarrollar su propia infraestructura desde cero.
En regiones apartadas, donde las fintech y billeteras digitales ya tienen presencia significativa, esta capacidad de integración será clave para extender los beneficios de Bre‑B. Se espera que este sistema fortalezca la cobertura del ecosistema digital en territorios históricamente desatendidos, impulsando nuevas formas de comercio, ahorro y participación económica.
- ¿Qué barreras estructurales —como conectividad o educación digital— se están considerando para que esta herramienta no profundice la exclusión?
Aunque Bre‑B no resuelve por sí solo problemas estructurales como la falta de conectividad o la educación financiera digital, sí introduce elementos que ayudan a mitigarlos, como lo es una interfaz simple, accesible y uniforme para todos los usuarios, sin importar la entidad que usen, también la posibilidad de usar códigos QR que permiten realizar pagos incluso con conectividad limitada o baja y la habilitación de transacciones desde cualquier dispositivo móvil básico.
Adicionalmente, es de destacar que el Comité de Interoperabilidad de Pagos Inmediatos (CIPI) (liderado por el Banco de la República) ha promovido estándares técnicos, de experiencia de usuario y de promoción, que buscan garantizar que el sistema funcione con claridad y confianza para todos, especialmente para quienes acceden por primera vez al dinero digital.
- ¿Destaca otra información de interés?
Bre‑B no reemplaza a los actuales Sistemas de Pagos Inmediatos (como Credibanco, Redeban, Servibanca, Transfiya o Visionamos), sino que los integra bajo una nueva lógica de interoperabilidad nacional. Estos sistemas seguirán operando y manteniendo sus marcas comerciales, pero ahora estarán conectados entre sí a través de una infraestructura común que permite realizar transferencias inmediatas entre entidades distintas. Todas las operaciones que cumplan con los estándares definidos estarán identificadas con el sello Bre‑B, visible para los usuarios como garantía de rapidez, seguridad y compatibilidad.
En cuanto a costos, durante los primeros tres años de implementación, las transacciones serán gratuitas para los usuarios finales. Posteriormente, se aplicará una comisión mínima de COP 6,46 por operación, la cual será compartida entre las entidades participantes, sin representar una barrera de acceso ni un incentivo al uso del efectivo.
Por lo expuesto, consideramos que el impacto económico de Bre‑B será significativo: se proyectan beneficios superiores a USD 282 millones al año 2028, derivados de eficiencias operativas, disminución en los costos de manejo del efectivo y mayor inclusión financiera. Estos beneficios se traducen en menos uso de efectivo, mayor trazabilidad en subsidios y transferencias públicas, y nuevas oportunidades para que millones de colombianos accedan al ecosistema digital como punto de partida para otros productos financieros.
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